Cambios tributarios y laborales en Perú: ¿qué propone el Gobierno para las mypes y trabajadores?
El Gobierno peruano prepara una solicitud de facultades legislativas al Congreso con el propósito de implementar reformas en materia económica, tributaria y laboral. Entre las propuestas se encuentran cambios en la deducción de gastos empresariales, incentivos para la contratación de jóvenes, modificaciones en los beneficios laborales y nuevas medidas para promover la formalización de las micro y pequeñas empresas.
La solicitud plantearía que el Poder Ejecutivo pueda legislar durante un periodo de hasta 120 días. Sin embargo, es importante aclarar que estas medidas todavía no se encuentran vigentes: primero deberán ser presentadas, evaluadas y aprobadas por el Congreso.
¿Qué cambios tributarios se están evaluando?
Uno de los principales objetivos sería simplificar los regímenes tributarios y reducir las dificultades que enfrentan los negocios al cumplir con sus obligaciones ante la Sunat.
La propuesta contempla revisar la Ley del Impuesto a la Renta para permitir o mejorar la aplicación de determinados beneficios, entre ellos:
- Deducción de gastos destinados a la capacitación de trabajadores.
- Créditos fiscales por la contratación de jóvenes.
- Incentivos tributarios vinculados con la innovación y el empleo.
- Cambios en la deducción de intereses relacionados con deudas empresariales.
- Revisión de exoneraciones, créditos y otros tratamientos tributarios.
También se evalúa establecer un impuesto a la renta empresarial único, con tasas marginales y progresivas, especialmente orientado a fomentar la formalización y el crecimiento de las empresas.
Para las mypes, estas medidas podrían representar una oportunidad si permiten reducir costos, simplificar declaraciones y reconocer como gasto las inversiones realizadas en capacitación. No obstante, será necesario conocer el texto definitivo para determinar quiénes podrán acceder a estos beneficios y bajo qué condiciones.
Un nuevo enfoque para las mypes
El proyecto incluye medidas para promover la formalización, productividad, digitalización, innovación y acceso a mercados de las micro y pequeñas empresas.
Además, se plantea la creación o ampliación de instrumentos como capital semilla, garantías y créditos productivos. El objetivo sería facilitar el financiamiento de emprendimientos que actualmente tienen dificultades para obtener préstamos dentro del sistema financiero tradicional.
También se propone modernizar algunas modalidades empresariales, como la Sociedad Anónima Cerrada Simplificada, conocida como SACS, para facilitar la creación y gestión formal de empresas.
¿Qué podría cambiar en los beneficios laborales?
En el ámbito laboral, una de las propuestas que podría generar mayor debate es la posibilidad de introducir mayor flexibilidad para que empleadores y trabajadores lleguen a acuerdos sobre determinados beneficios.
Los temas que podrían ser revisados incluyen:
- Compensación por Tiempo de Servicios.
- Gratificaciones.
- Vacaciones.
- Horas extras.
- Participación en las utilidades.
- Jornada laboral.
- Protección frente al despido.
Los acuerdos podrían celebrarse individualmente o mediante negociación colectiva, dependiendo de lo que establezca la futura regulación. Asimismo, se busca regular los bonos de productividad y otros incentivos por desempeño que no tendrían carácter remunerativo.
Aunque la intención declarada es facilitar la contratación y promover el empleo formal, cualquier modificación deberá establecer límites claros para evitar que la flexibilidad termine afectando derechos laborales básicos.
Sunafil tendría un papel más preventivo
Otro de los cambios planteados consiste en modificar la Ley General de Inspección del Trabajo para que la Sunafil fortalezca su labor de orientación y prevención.
Esto significaría que, además de fiscalizar y sancionar incumplimientos, la entidad podría acompañar a las empresas durante sus procesos de formalización y ayudarlas a corregir determinadas observaciones antes de aplicar una sanción.
Este enfoque podría beneficiar especialmente a las pequeñas empresas que cometen errores por desconocimiento o por no contar con asesoría laboral permanente. Sin embargo, la función preventiva no eliminaría las facultades fiscalizadoras de Sunafil.
Menos trámites y mayor digitalización
El Ejecutivo también propone simplificar y digitalizar procedimientos administrativos relacionados con las actividades empresariales.
Entre las medidas evaluadas se encuentran la eliminación de requisitos innecesarios, la reducción de plazos, el fortalecimiento de las ventanillas únicas y una mayor interoperabilidad entre las entidades del Estado.
Asimismo, se busca ampliar la aplicación del silencio administrativo positivo y la aprobación automática de determinados trámites, además de fortalecer las facultades de Indecopi para identificar y eliminar barreras burocráticas.
Una simplificación correctamente implementada podría reducir tiempo y dinero para empresarios y emprendedores, especialmente durante la obtención o renovación de permisos y autorizaciones.
¿Qué deberían hacer actualmente las empresas?
Por el momento, las mypes y los empleadores deben continuar cumpliendo las normas tributarias y laborales vigentes. La publicación de una propuesta o la presentación de un pedido de facultades no modifica automáticamente las obligaciones actuales.
Sin embargo, resulta recomendable que los negocios:
- Mantengan ordenados sus contratos, planillas y comprobantes de pago.
- Revisen si todos sus trabajadores se encuentran correctamente registrados.
- Identifiquen cuánto invierten anualmente en capacitación.
- Evalúen sus costos laborales y tributarios.
- Esperen la publicación de las normas definitivas antes de realizar cambios.
Una reforma que deberá buscar equilibrio
Las propuestas podrían generar oportunidades para impulsar la formalización, reducir trámites y facilitar el crecimiento de las mypes. También podrían promover la contratación juvenil y reconocer las inversiones empresariales en capacitación.
No obstante, el resultado dependerá del contenido final de las normas y de los controles que se establezcan. Una reforma efectiva deberá encontrar un equilibrio entre la competitividad empresarial, la protección de los trabajadores y la sostenibilidad de la recaudación tributaria.
Por ahora, debemos hablar de propuestas en evaluación y no de beneficios o cambios ya aprobados. Las empresas deberán seguir atentamente el debate en el Congreso y la eventual publicación de decretos legislativos.